CHOLO

Cholo es nuestro "perruco". Un Labrador Retriever que nos trae locos a todos los de la familia.


Siempre nos gustó el perro de Scottex (un papel higiénico que en Argentina se llama Scott y también tienen un perrito en el paquete).


Cholo llegó a nuestra familia con tres mesucos, en el mes de junio de 2005. Era una bolita de pelos que apenas podía subir los escalones de la terraza...pero no tardó en adueñarse de su territorio. Pasamos unos meses duros porque destrozaba todo lo que encontraba a su paso. Fue electricista, jardinero, carpintero ebanista (su especialidad, nos dejó las sillas del jardín con un toque bien rústico).


Gracias a Dios, a la Santísima Virgen y a San Roque...esa etapa pasó y ahora estamos disfrutando de un perro cariñoso, juguetón, alegre, compañero y que ya no nos imaginamos la vida sin él.


Adora a Felipe, el papá de Victor. Es un cariño mútuo y suelen pasar horas juntos, jugando, paseando.
Le gusta mucho jugar a la pelota y tiene muchos juguetes con los que entretenerse y así no practicar al ebanistería.


Le encantan las "perribolas" (así bautizó Telmo, el hijo de unos amigos al alimento balanceado) y recibir galletas de premio cuando hace las cosas bien.


Lo que no le convence mucho es el baño, aunque en la playa lo pasa fenomenal.